Si, lo siento, estoy en mis días

Durante la menstruación experimentamos cambios físicos y psicológicos, todos debidos a los cambios hormonales. ¡NO SOY YO SON MIS HORMONAS!

Según los expertos los ciclos menstruales duran por lo general entre 21 y 35 días, con una media de 28 días y la duración normal del sangrado varia entre 3 a 8 días, y es justo en estos días la mayoría de nosotras experimentamos:

  1. Hambre.

Los estrógenos son los encargados de nuestro aumento de apetito, ya que influyen en la concentración de neurotransmisores, encargados directos de nuestro apetito, sueño y comportamiento. Es una buena excusa para comerte un chocolate negro que te ayudará a relajarte y a sentirte muy feliz.

  1. Cambios de ánimo.

Durante los días de sangrado, nuestras hormonas sexuales femeninas se “desordenan” y ese cambio abrupto genera alteraciones en nuestra conducta y estado de ánimo, no sé si a vos te pasa, pero yo deseo llevar un rotulo en mi espalda que diga: no me toques, no me hables, no me mires, porque me pongo a llorar jajaja, ¿solo a mí me pasa?

Ya sea que uses toallas, tampones, copa menstrual o cualquier otro método, siempre resulta muy incómodo, sangrar durante todo el día, a la expectativa de si se pasó o no a nuestra ropa la sangre, algunas mujeres experimentamos alergia a estos productos y lo que es peor otras experimentan infecciones vaginales siempre después de la menstruación, QUE INCOMODIDAD.

  1. Acné.

El acné por causa hormonal, puede ocurrir antes o durante la menstruación, no te aflijas demasiado, aprovecha para hacerte una limpieza facial que de paso te relajará.

  1. Dolor abdominal y cólicos.

El aumento de estrógenos provoca un aumento de la producción de prostaglandinas, sustancias inflamatorias que producen dolor, el cual se puede experimentar en piernas, pelvis, y como colitis. Recuerda tomar té de manzanilla y cuidar tu alimentación en esos días, eso te ayudara a que estas molestias disminuyan.

 

Que “tus días” no acaben con tú alegría y vitalidad, ya que sabes lo que puede ocurrir intenta mitigarlo con otras cosas que te harán sentir mucho mejor.

 

Besos, Ele.

Dra. Elena Arias