Glamping, Isla Chiquita, Costa Rica.

Desde que estoy pequeña he querido acampar, pero siempre me ha dado mucho miedo, además de que no estaba muy segura de si iba a resistir todo lo que implica dormir en el bosque en medio de la nada.

Nunca había escuchado del glamping, pero ustedes saben que me encanta buscar lugares lindos y mágicos además de diferentes e innovadores. Un día en una de mis búsquedas di con una isla increíble en la que se estaba desarrollando un concepto relativamente nuevo en el país, los que me conocen sabrán mi reacción inmediata, recuerdo que le dije a mi esposo, “NECESITO ir a hacer glamping a Isla Chiquita ya”, resulta que tope con mucha suerte ya que se venía la semana santa, apenas la excusa que necesitaba para unas vacaciones.

Glamping es una palabra compuesta, combina el camping con el glamour y es así como pude acampar por primera vez en mi vida, con todas las comodidades que necesito para resistir la aventura.

En Isla Chiquita se encuentra el glamping más nuevo del país, es increíble, yo sé que lo van a amar tanto como yo, unas enormes y preciosas tiendas para acampar que cuentan con un baño súper cómodo, una cama deliciosa, ventiladores y además electricidad, Mau y yo hasta jacuzzi tuvimos en nuestra tienda.

El restaurante de la Isla, es excelente, además de una atención espectacular, el Chef es un increíble y talentoso hombre muy humilde y servicial, los pescadores de la zona son quienes proveen al restaurante mariscos frescos y deliciosos.

Definitivamente es un destino ideal para una pareja en busca de una aventura, para un grupo de amigos que quieran vivir una experiencia única, para una familia que desea acampar con sus hijos en un ambiente seguro y cómodo, en fin, para todos.

Y si creen que en una isla no hay nada que hacer, se equivocan, en Isla Chiquita van a encontrar muchas actividades divertidas, como el Paddle Board o kayak, el tiempo se pasa volando en un lugar tan cautivador.

La belleza natural de nuestro país no tiene comparación, atrevámonos a conocer más de nuestra querida Costa Rica.

Dra. Elena Arias