Agua termal, un producto que no puede faltar en tu rutina de belleza

Quizás una persona no sepa la importancia de los minerales para tener una piel sana, pero hoy, después de leer esto estoy segura de que correrán a comprar su agua termal.

Los minerales son muy importantes para la salud de la piel, cumplen un papel importante en el metabolismo y la estructura de la piel, además intervienen en el equilibrio del pH. A pesar de ser esenciales para el equilibrio de la piel, no pueden ser sintetizados por nuestro propio cuerpo, así que una contribución externa es prácticamente obligatoria.

Los minerales componen el 4% de nuestra masa corporal, la falta de estos ha demostrado relación con la dermatitis atópica y la psoriasis. Muchos se pierden durante la transpiración y la descamación de la piel que ocurre cada 14 días.

Si todavía no están convencidos de usar agua termal diariamente, acá les dejo algunos de los beneficios que se están perdiendo:

1. Reequilibra la piel.

El agua termal tiene el potencial de restaurar y preservar un pH constante. Esto permite que la piel combata el desequilibrio ácido-base, que se forma como resultado de agresiones externas como la contaminación.

2. Refuerza la piel.

Disminuye la irritación y las reacciones inflamatorias, como enrojecimiento y sensación de calor y malestar. Estudios realizados demuestran una disminución del 80% en el enrojecimiento y una disminución del 48% en la incomodidad.

3. Regenera la piel.

La catalasa es una enzima que ayuda a la piel en su defensa contra los rayos UV y el estrés oxidativo resultante, o sea el envejecimiento. El agua termal promueve esta actividad catalasa al proteger contra los radicales libres y reforzar el sistema de defensa UV de la piel.

No es necesario visitar un spa para disfrutar de los beneficios del agua mineral, los aerosoles de agua termales han demostrado tener efectos beneficiosos sobre las afecciones dermatológicas, y pueden ofrecer alivio para pieles sensibles.

¡No prives a tu piel de todos estos beneficios!

Besos, Ele.

Dra. Elena Arias

Fotos: Fabiola Quirós